martes, febrero 23, 2010

¿Quién es Gomara?


Por un accidente bibliográfico en mi nueva faceta de estudiante, terminé leyendo la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo. Esta obra esencial para todo mexicano y curioso del siglo XVI y el encuentro del Viejo y el Nuevo Mundo sólo la había conocido por muy aislados y pequeños fragmentos que me fueron ofrecidos a lo largo de mi educación primaria, secundaria y prepa. Hoy me encuentro fascinado disfrutando todas y cada una de sus páginas en los pocos ratos que me procuro para leer textos ajenos a mis materias de clase.

Lo que motiva esta entrada de blog es Francisco López de Gomara. Este hombre posiblemente tiene más menciones a lo largo de la obra de Díaz que muchos de los conquistadores clave de Mesoamérica como Pedro de Alvarado o Franciso de Montejo. Gomara, un tipo que jamás salió de España, publicó su Historia general de las indias en 1552. En ella, con relatos propios de Hernán Cortés y otros soldados ambiciosos y frailes que se lanzaron a la Conquista de México, describe su versión con gran elegancia y sello literario que un hombre culto y educado en el humanismo de su tiempo hubiera podido relatar. No he leído su obra aún. Cuando termine con Díaz del Castillo pasaré inmediatamente a ella y a las Cartas de relación de Hernán Cortés, en lo que que ha convertido mi nueva obsesión. Sin embargo, al parecer, Gomara hace un elogio desproporcionado sobre la figura, liderazgo y caudillismo de Hernán Cortés. Por otro lado, a Bartolomé de Las Casas le parece poco subjetivo su tratamiento literario de lo que para él en realidad fue la destrucción de las indias (en cursivas por la propia relación de él en cuanto a este tema).

Sin embargo, Gomara es importante pues su obra fue por mucho tiempo la que dotó al Viejo Mundo de la versión sobre lo que ocurrió aquí, desde donde el autor de este blog escribe. Por otro lado, fue utilizado como obra de referencia para las ampliaciones que se hicieron a la historia del continente al haber sido utilizada por el Inca Garcilaso de la Vega para agregar el capítulo peruano.

En cambio, la obra de Díaz del Castillo es terminada de escribir 15 años después que la de Gomara y es escrita por un soldado que vivió en carne propia la primera expedición de España al mundo maya, encabezada por Francisco Hernández de Córdoba. Es la obra de aquél que regresó a la Cuba conquistada y repleta de encomiendas y le pareció más excitante buscar el oro de "Montezuma." Es la del que fue reclutado por Hernando Cortés y, desafiando la voluntad de Diego de Velazquez, funda la Villa Rica de la Vera Cruz y participa de la decisión de ir a México. Díaz del Castillo escribe desde un uso del lenguaje más humilde, de aquél que no fue educado en Salamanca o en alguna congregación religiosa, pero escribe desde la pasión, desde la experiencia viva. En la mayor parte de los capítulos se observa que la motivación de Díaz del Castillo, antes de morir, es gritarle al mundo que las cosas no ocurrieron como las dijo Gomara. De ahí el título: Historia verdadera... "Y esto es así y no como dice Gomara..." Suelen ser las últimas líneas de cada capítulo.

Díaz del Castillo escribe en la tranquilidad de un cargo menor en la Ciudad de Guatemala. Empieza a hacerlo al poco tiempo de que se publicó la relación de Gomara. Hasta ese entonces, Díaz del Castillo no tenía títulos nobiliarios ni grandes riquezas. Él no tuvo voluntad de volver a España, ni era "Marqués de Oaxaca" como su capitán lo fue. Para cuando sus ojos vieron la obra de Gomara, Díaz del Castillo sólo tenía la verdad. Y decidió ordenarla, escribirla y difundirla.

¿Quién es Gomara? Tengo mucho por leer porque quisiera completar el cuadro y corroborar lo que hoy pienso. Pero hasta ahora, Gomara parece ser aquella voz que los gobiernos y los pueblos eligen escuchar. Es la mente que se maravilla con un tema, un evento, una situación que le es ajena y busca conocerla con el menor esfuerzo. Sin embargo, es quien cuenta con la fama, la herencia, el reconocimiento, la buena pluma y hasta el atrevimiento para ser él quien postule una versión oficial. Es a quien poco le interesa el detalle, la experiencia de un soldado cualquiera que acompañó al caudillo, porque la historia la hacen los líderes, no los sirvientes. Es el que hace la fama mediante una historia que ni siquiera testifica.

Gomara hoy tendría una columna en algún periódico y hasta un blog. Probablemente escribiría libros bestseleros sobre el ejercicio del poder. Gomara es quien me hace cuestionar la perspectiva de honestidad desde la que uno tiene derecho a tratar unos temas y otros no tanto. Una buena nota mental y ética para los que nos gusta escribir, reportar y contar historias propias y ajenas.

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