Los críticos de las alianzas PAN-PRD en varios estados del país que en 80 años no han conocido otro partido que el PRI y que en casos espectaculares como Oaxaca, ese PRI sigue siendo exactamente igual al que se presenta en la Ley de Herodes, de menos, no tienen corazón.
La remoción del PRI en dichas entidades brinda la esperanza que el PAN a nivel federal en una década no ha logrado: romper con las estructuras corporativas y autoritarias del PRI. ¿Importa que uno esté a favor del aborto y el matrimonio entre homosexuales y el otro no? ¿Importa que uno quedó tan ardilla por haber perdido en 2006 que no reconoce como Presidente al ganador del otro? Pus por supuesto que sí. Claro que importa. Pero creo que darle un respiro a unos oaxaqueños, duranguenses, hidalguenses y ojalá en más lados, que saben que cuando van a votar, pase lo que pase, va a ganar el mismo partido que los tiene en la miseria, es suficiente como pa justificar la alianza.
Tan tan
1 posmopolitas:
Es que es muy difícil pensar en un candidato que de llegar cumpliera con las expectativas de dos ideologías políticas tan distintas. Por eso la necesidad de la segunda ronda en elecciones.
Pero sí, después de pasar por el shock de pensar en un candidato PAN-PRD, pensando en el PRI, concuerdo contigo.
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